Beretta DT10 vs. DT11: evolución competitiva y sensaciones en plato
En el mundo del tiro deportivo, pocas escopetas han marcado tanto la historia reciente como las Beretta DT10 y DT11. Ambas han sido protagonistas en campos de Trap, Skeet y Compak Sporting, acompañando a campeones internacionales y también a tiradores amateurs que buscan una herramienta fiable y precisa.
Este reportaje analiza la evolución de la DT10 hacia la DT11, comparando diseño, sensaciones y rendimiento real en competición.
1. Breve historia de la saga DT
La DT10 apareció en los años 2000 como heredera directa de la legendaria ASE. Su nombre proviene de Detachable Trigger (disparador desmontable), una innovación que permitía al tirador cambiar y ajustar el grupo de disparo de manera sencilla.
La DT11, lanzada en 2012, llegó con mejoras estructurales significativas: un cajón de mecanismos más ancho, mejor equilibrio y materiales reforzados. Desde entonces, ha sido la escopeta de referencia en campeonatos mundiales.
2. Diseño y ergonomía
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DT10: elegante, con líneas clásicas, pero más ligera en la báscula.
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DT11: incorpora una báscula un 3 mm más ancha, que mejora el equilibrio y reduce el retroceso percibido.
Ambas escopetas ofrecen culatas ajustables, pero la DT11 permite un mayor nivel de personalización gracias a las versiones ACS (Adjustable Comb System).
3. Cañones y choke
Las dos montan cañones Steelium, pero la DT11 añade la versión Steelium Pro, con conos de forzamiento más largos para optimizar la penetración y suavizar el retroceso.
En cuanto a chokes, ambas permiten usar intercambiables Optima-Choke, aunque la DT11 destaca por una uniformidad superior en el plomeo.
4. Disparadores y fiabilidad
El disparador desmontable es un sello de identidad de la saga DT.
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DT10: fiable, aunque menos configurable en recorrido y peso.
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DT11: más modular, con ajustes más finos y durabilidad reforzada.
En competiciones largas, la diferencia se nota: la DT11 mantiene la consistencia incluso tras miles de disparos sin fatiga mecánica.
5. Sensaciones en el campo de tiro
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La DT10 transmite ligereza y agilidad, ideal para quienes prefieren armas rápidas en la transición de plato.
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La DT11 da una impresión más “seria” y estable, con un control superior en tiros largos o trayectorias complicadas.
Muchos tiradores describen la DT10 como “nerviosa” y a la DT11 como “sólida y predecible”.
6. Mantenimiento y durabilidad
La DT10 ya era un referente en durabilidad, pero la DT11 refuerza la báscula y el sistema de cierre, alargando la vida útil del arma incluso con cargas intensivas.
Los repuestos de ambas son fáciles de conseguir, pero Beretta ha centrado su atención en la DT11, lo que garantiza más años de soporte oficial.
7. Mercado de segunda mano
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DT10: hoy se puede encontrar a precios muy atractivos, ideal para tiradores que quieren iniciarse con un arma de competición de alta gama sin gastar una fortuna.
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DT11: mantiene precios elevados, reflejo de su prestigio y demanda.
Para un tirador que se inicia, la DT10 sigue siendo una compra excelente; para un competidor de élite, la DT11 es casi obligatoria.
Conclusión
La transición de la DT10 a la DT11 no es solo una cuestión estética: refleja la evolución del tiro deportivo moderno. Más solidez, mejor plomeo y mayor modularidad convierten a la DT11 en la opción favorita de los campeones.
Aun así, la DT10 sigue siendo un arma de culto, capaz de dar muchas alegrías a quienes valoran su agilidad y su precio más accesible en el mercado actual.
En definitiva: DT10 para quien busca iniciarse en lo alto, DT11 para quien aspira a la cima.
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